RELACIONES
AFECTIVAS
Los vínculos afectivos
siguen siendo importantes en la edad adulta e influyen en el bienestar
emocional y en el equilibrio fisiológico. Estas relaciones afectivas también se
establecen con los animales. Existen numerosos estudios sobre personas ancianas
o incapacitadas que demuestran que, los que tiene un animal doméstico (o
incluso una planta que cuidar), disponen de más resistencia psicológica y
visitan menos al médico.
La calidad de nuestras
relaciones, con la familia, con los amigos y con los animales determina nuestro
equilibrio y es un factor clave para reducir la ansiedad y la depresión.
La comunicación emocional
Otro tipo de comportamiento
menos frecuente es el agresivo, la persona suelta todo lo que piensa y “se
queda tan a gusto”. Este tipo de comportamiento suele causar daño, no
contribuye a resolver los conflictos y sólo resulta útil en situaciones de
urgencia o peligro.
Pero existe un tercer tipo
de comportamiento que consiste en decir las cosas con claridad pero sin
violencia, es lo que se conoce como comunicación asertiva. Este comportamiento
es el menos común y solemos admirar a las personas que son capaces de
expresarlo.
Más allá de uno mismo
En la cultura occidental
actual se ensalzan los valores de autonomía e independencia. Aunque estos
valores han llevado al ser humano a niveles de libertad individual desconocidos
hasta entonces, corremos el riesgo de que la vida se límite a la supervivencia
y el desarrollo personal.
Integrarse en una comunidad,
sentir que uno tiene un papel y que hace algo útil por los demás puede dar un
nuevo sentido a la vida.
AMISTAD
La amistad involucra
diversos sentimientos, donde un amigo acude al otro en busca de confianza,
amor, consuelo, respeto y compañía, por ejemplo. Estas relaciones se presentan
en todas las etapas de la vida, aunque con distintos grados de importancia y
trascendencia. Se dice que hay amistades que nacen a los pocos minutos de
comenzada una relación, y otras que pueden tardar años en consolidarse.
Cuando se habla de amigo, se
hace referencia a esa persona que no sólo comparte contigo los mejores momentos
de tu vida sino también los peores. Más exactamente se considera que
precisamente alguien demuestra su amistad cuando está junto a ese amigo que
está atravesando enfermedades, pérdidas, desconsuelo, una ruptura sentimental,
una grave situación económica…
Precisamente esto es lo que
sirve para dejar bien patente la diferencia entre amigo y conocido, pues muchas
son las personas que tienden a confundir ambos términos. Así, el conocido es
aquel individuo que está presente en tu vida pero sólo en los determinados
momentos, no es quien está a tu lado cuando lo pasas mal ni cuando necesitas un
hombro en el que llorar.


